jueves, 31 de octubre de 2013

Capitulo 66

Cuenta Pau

Todo era perfecto, estaba en el mejor momento de mi vida. Tenía al hombre de mis sueños y a mi hija, juntos, formando lo que sería nuestra familia. Felicidad era lo único que rondaba por mi cuerpo, mi alma y mi corazón. No quería mas nada en este momento que parar el tiempo y retratar una y otra vez esto, los tres juntos, unidos.

Mía era una niña muy sana, gordita y hermosa. Había pesado casi cuatro kilos, así que podrían imaginarse .lo inmensa que era para solo ser recién nacida, demasiado larga.

Amaba verlo a Pedro cumpliendo el rol de padre, quien se lo hubiese imaginado no??, un pendejo inmaduro, mujeriego y torpe siendo padre???, y yo?? Una mina cerrada, que quería respetar cada etapa de la vida, y que con 21 años, muchos dirían una pendeja inmadura que recién está creciendo, siendo la mujer más feliz del mundo, una mama??. Fue todo tan deprisa, pero aun así no cambio esto por nada, no volvería el tiempo atrás y hacer que esto no pase.

Como las cosas iban surgiendo bien, a los tres días nos dieron el alta, y ya juntos en casa, solo nos quedaba disfrutar de nuestra hija, de nuestra familia. Teníamos una sonrisa grabada en el rostro, no podíamos dejar de sonreír. Tenía a Mía en mis brazos, dormidita, y a Pedro abrazándome por mi cintura, mientras que acariciaba la manito de ella. Me miro y me dijo:
Pedro: Nunca en mi vida me imagine vivir todo esto. Siempre pensé que sería un vago, un mujeriego sin futuro, alguien que sería mantenido toda su vida por su padre, pero llegaste vos y me cambiaste. Me hiciste una persona totalmente diferente a lo que era, me hiciste papa, me hiciste crecer y me haces el hombre más feliz del mundo. Gracias mi amor, gracias, gracias e infinitas gracias por todo esto, y por todo lo que viene. Te amo.

Lo escuchaba, y no pude evitar llorar, era tan lindo lo que me decía, qué más puedo pedir de el??, me acerque a sus labios y lo bese, beso que fue interrumpido por un suspiro mío. Nos separamos y sentí que yo también debía agradecerle todo lo que hizo, hace y obvio que va hacer por mí:
Pau: Si nos tenemos que poner a pensar, ninguno de los dos se imaginaba hoy en día en esta situación. Yo era una persona que se consideraba una Susanita, yo quería primero conocer a el amor de mi vida, casarme, tener hijos y después terminar de armar la familia, pero se ve que el destino no lo quiso tan así, y la verdad que le agradezco al destino y a la vida, que haya sido que no fuera como lo tenía planeado. 
Te agradezco a vos, por aparecer en mi vida, y por darme el mejor regalo del mundo, gracias por darme a esta personita que hoy nos va a unir por siempre, gracias por bancarme con mis arranques, con mis cambios de humores, mis caprichos, mis berrinches, gracias por estar conmigo y no abandonarme, gracias por darme tanto amor, gracias por amarme, gracias, muchas gracias por siempre estar. Te amo, mucho, mucho, mucho mi amor.
Pedro: Te amo, las amo!!. Mucho, demasiado mucho las amo a las dos. Me escuchaste Mía, las amo a vos y a mama, tanto que en mi cuerpo ya no cabe el amor que les tengo para ambas.

Beso la cabecita de Mía, y volvió a besar mis labios. Nos besamos por unos cuantos minutos. Las lágrimas seguían saliendo, recorriendo mis mejillas, y Pedro me las secaba. Mientras seguíamos besándonos alguien nos interrumpió. Mía empezó a moverse en mi brazos, casi a punto de llorar, Pedro se separó de mis labios y dijo:
Pedro: Me parece que mi bebe salió celosita desde pequeñita ya!!. Que pasa mi amor??, vos también queres que te de besitos??
Pau: Me parece que quiere estar en los brazos del papa!! La queres tener gordo??
Pedro: Dale, esperame que me pongo bien y me la pasas.

Pedro se sentó bien sobre el sillón, y se la pase a sus brazos. Mía se acomodó en ellos, y luego de dar un pequeño bostezo volvió a dormirse. Mientras que sostenía con uno de sus brazos a nuestra hija, abrió el otro para acomodarme a mi entre ellos, y abrazarnos, sentirnos unidos una vez más, sentirnos en familia.

CONTINUARA…

Holiii, cómo están??. Fuaaa, hace mil no subía no??, bueno acá les dejo un capitulo. Le aviso que ya pienso darle fin a esta nove. Estoy pensando en llegar al capítulo 70 y que termine!!, así que si calculamos solo quedan 4 capítulos.

Espero que les guste, comenten porfis!!


Mica

sábado, 5 de octubre de 2013

Capitulo 65


Cuenta Pau

Llego Pedro, me levanto en su brazos, tomo los bolso como pudo y se dirigió al ascensor. Mis contracciones seguían, y se le sumaba que estaba toda mojada por haber roto bolsa. Llegamos a la planta baja, me subió al auto, y nos fuimos directo a la clínica. Creo que si pasaban unos minutos más Mía nacía acá mismo, pero no, por suerte llegamos. Me volvió a levantar en sus brazos, tomo las cosas, y casi corriendo y a los gritos entramos a la clínica, donde me llevaron enseguida a sala de partos.
Los minutos seguían corriendo, yo ya me encontraba cambiada, preparada y lista para dar a luz, solo faltaba que Pedro este a mi lado, pero no estaba, donde se metió este??

El médico me decía que ya estaba todo listo, que me prepare para empezar a pujar, pero sin Pedro no lo iba hacer. Lo quería conmigo, quería y necesitaba su fuerza, lo quería acá.

El médico me dijo:
Medico: Dale Pau, puja!!
Pau: No, donde esta Pedro??

Justo cuando hice me pregunta, el apareció, tomándome de la mano, y diciéndome:
Pedro: Acá estoy mi amor!!
Pau: Te amo!!
Pedro: Y yo a vos!!
Medico: Ahora sí, dale Pau, puja!!
Pau: (Puje)

Medico: Una más, dale que falta poquito y sale la cabecita
Pau: (puje)
Medico: Ya salió la cabecita, un intento más y ya sale solita, dale puja!!
Pau: (volví a pujar)

Puje por última vez, y se escuchó un llanto, ya había nacido, ya nació Mía. No pude no llorar, Pedro seguía apretando mi mano, y sus lágrimas también habían aparecido en él. Nos miramos, nos sonreímos, hasta ser interrumpidos por el medico:
Medico: Felicitaciones, ya nació su beba!!. A ver el papa, venga así lleva a esta hermosura a los brazos de su mama.

Pedro me soltó la mano, beso mis labios, y se acercó hasta donde estaba el médico. 

A los minutos volvió con ella en brazos, no podía dejar de llorar, era la mejor imagen que pude ver en toda mi vida. Mis dos amores juntos, ella hermosa, no me imagine que sería tan así. Me la apoyo sobre mi pecho, y volvió a besar mis labios.

Bese la cabecita de mi hija, y sonreí, ya tenía mi familia, mi propia familia, la que yo forme. Nos abrazamos  con Pedro, y con Mía también. En este momento pararía el mundo si es posible, el poder estar los tres juntitos, después de tanto esperar conocerla, después de tanto esperar un momento así, tan feliz. 

Después de un rato, nos pasaron a la habitación. Estaba acostada, descanso con mi hija sobre mi pecho, y Pedro sentado acariciando la manita de Mía. Ella dormía tranquilamente, como un angelito, mientras apretaba el dedo de su papa con sus manitos. Amaba estar así, es algo que no lo cambio por nada en el mundo.

Durante todo ese día, nuestros familiares vinieron a visitarnos, nos felicitaron nos trajeron regalos, hasta que al llegar la noche, en la habitación solo rondaba el silencio y la tranquilidad, solo habíamos quedado nosotros tres. Era momento de descansar, 

Mía se había dormido después de haber tomado la teta, y que Pedro le hizo el provechito. Estaba aún encima mío, no quería separarme de ella, y a Pedro le había hecho un lugar junto a mí, hoy quería dormir así, hoy y todas las noches de mi vida. 

Juntos por siempre. Lo mire, le sonreí, y le dije:
Pau: Buenas noches papa!!

Bese sus labios, para escucharlo a el decir:
Pedro: Buenas noches mamita!!

Nos besamos, para después cerrar los ojos y entrar en un sueño profundo…

CONTINUARAAAAA….

Holissss.. Cómo están??, bueno, acá les dejo dos capítulos que espero que les guste!!. A mí me gusto como quedo, así que bueno. Comenten si???, en estos días ya subo el final, porque creo que ya es el momento de que termine!!! Y ojala les haya gustado, lo que fue mi primer nove!!

Besos


Mica

Capitulo 64


Cuenta Pau

Porque será que cuando queres que el tiempo se detenga pasa rápido??, y cuando queres que el tiempo pase rápido, no se termina más???.

La vida es tan difícil a veces. Te complica las cosas, te hace sufrir, te hace aprender cueste lo que cueste, te enseña, te hace creer en la felicidad, en el amor. Tiene sus cosas positivas y sus negativas. Si nos ponemos hablar de MI vida, podría decir que nada de lo que estoy viviendo es lo que me imagine. Siempre pensé en tener un tiempo para cada cosa, siempre fue como “planificada”, nunca pensé que de un día para el otro, todo lo que tenía pensado, ideado, y casi creado terminaría de la manera en la que la estoy viviendo hoy.

Dicen que las sorpresas son lindas no??, yo ODIO las sorpresas, nunca me gustaron, nunca me gusto esperar, porque me maquino y mi imaginación vuela, tanto así que a lo mejor cuando me encuentro con LA SORPRESA mi mundo se cae a pedazos, porque no era lo que me esperaba. Pero esta sorpresa, la que llevo adentro mío hace casi ya nueve meses es la mejor sorpresa que la vida me dio, es lo único que hizo que deje la planificación de lado,  es la razón de mi existir, MI FELICIDAD.

En este momento es  donde me encantaría que el tiempo pare, para poder disfrutar de los últimos momentos con la panza, de poder interactuar con mí bebe como solo nosotras podemos hacerlo. De poder sentirla, y ser un poquito egoísta y tenerla para mi sola, de hablarle y que se mueva adentro mío haciendo que miles de sensaciones, todas hermosas me revoluciones todo mi organismo. Pero bueno, el tiempo no quiso detenerse, no quiso seguir esperando, pero ahora me pregunto: Fue el tiempo, o fue ella???.

Era EL día, era momento de que Mía conozca el mundo, que nos conozca a Pepe y a mí, era momento de enfrentar la responsabilidad de padres, de poder tenerla con nosotros, de poder ahora si abrazarla, besarla, cuidarla y darle mucho amor. HOY era el día de su nacimiento, Mía estaba a punto de nacer.

Durante toda la mañana no había parado de moverse, me daba pataditas una tras otra, demasiado fuertes, y de lo tanto que eran, dolían. Yo acariciaba la panza, tratando de que se calmara, pero no había caso, hasta que una fue el detonante de todo lo que ocurrió después. Una puntada demasiado dolorosa, seguida de otra, y otra. Pensé que eran contracciones falsas, ya que la semana anterior las había tenido, pero no, eran muy seguidas, y mucho más fuertes. Agarre mi celular y marque el número de Pedro, él estaba trabajando, estaba sola, y no daba más, Mía quería salir YA.

*Comunicación telefónica*

No deje ni que respondiera cuando atendió, no podía dejarlo hablar, no podía seguir esperando:
Pau: Mía va a nacer!!

No escuche nada de parte de él, nada, ni siquiera su respiración, pero no podía pensar en nada mas, que en salir corriendo, ya no daba más. Una contracción volvió aparecer, tanto me dolió que fue imposible no gritar:
Pau: Ahhhh

Ahí fue cuando escuche su voz:
Pedro: Estas bien??
Pau: No doy más (otra contaccion) ahhhh, va a nacer, va a nacer…
Pedro: Ya voy apara allá, en 10 minutos estoy ahí amor, ya voy!!
Pau: Tranquilizate, estoy bien!! (otra contracción) ahh
Pedro: YA VOYY!!! Respira, y exhala como te enseñaron el curso, ya voy!!!

*Fin de la comunicación telefónica*

Ni bien corte, me levante de la cama, y como pude fui agarrando mis cosas, los dos bolsos, el mío y el de la gorda. Cada paso que daba, una contracción venía a mí. Me agarraba de la panza, y la acariciaba, mientras le decía:
Pau: Ya falta poquito mi vida, ya te vamos a tener acá con nosotros, solo aguanta un poquito más, ya viene papi y nos vamos si???. Te amo mi amor, no puedo creer que el día ya haya llegado, que ya te voy a tener en mis brazos.

Me faltaba agarrar una de mis cremas que estaba en el baño, y a pesar de no poder caminar más, fui hasta allá en busca de ella. Ni bien llegue al baño, sentí que rompí bolsa, ya no quedaba nada de tiempo, ya no había nada más que esperar…

Cuanta Pedro

Los últimos meses pasaron volando, de tan rápido que pasaron ya teníamos la fecha de parto encima de nosotros. Unos cuantos días y Mía nacía. Trabamos de disfrutar de los últimos momentos de la panza, y aunque a veces me sentía un poco excluido era algo hermoso ver como mi hija de alguna forma interactuaba con su madre, de sentir lo que transmitían al estar juntas, de ver la felicidad que Pau demostraba en cada una de sus facciones. Mi felicidad era esa, ver a mi familia así, ver crecer la panza y saber que ahí adentro hay una vida, una vida que yo puse en 50% para que sea posible, saber que era algo mío, que era mi hija.

Estaba en una reunión de planificación para un nuevo edificio. Todos los empleados estaban proponiendo ideas para que el que nos contrató elija cuál de todas quería, cuando mi teléfono sonó. Dio el primer sonido, pero lo deje pasar, pero dio un segundo y un tercero, así que atendí. No llegue ni a decir HOLA, que ya escuche del otro lado la voz de Pau:
Pau: Mía va a nacer!!

Quieto, mudo, con el teléfono en la mano. No reaccionaba, Mía va a nacer ya???. Mi mente volaba, y las palabras no salían de mi boca, mis nervios eran miles de la nada, mi ansiedad tremenda, y mis ganas de salir corriendo ni les cuento, pero no podía moverme,, no podía hacer nada, todo el cuerpo se me había paralizado, hasta que la volví a escuchar, pero esta vez gritando. Reaccione y al fin pude hablarle.

Tenía que salir ya, no podía seguir esperando, pero a pesar de haber salido las palabras, mis piernas no se movían. Mis manos temblaban, todos los empleados me miraban, y mi papa ya estaba con cara de preocupación, hasta que dije:
Pedro: Mía va a nacer!!

Mis piernas obtuvieron una señal de movimiento, y me levante, agarre mis cosas, y salí corriendo, sin decir más nada, sin dejar correr los minutos. Mi auto estaba en la vereda de enfrente, fui directo ahí, y me subí y arranque hasta el depto.

No sé cuánto tarde, solo sé que me encontraba subiendo las escaleras del edificio a pasos agigantados, salteándome escalones, hasta al fin llegar a la puerta que detrás de ella estaba mi mujer y mi hija.

LEAN EL SIGUIENTE..